USTED ESTÁ:

SALUD

COMPARTIR

VIH-SIDA, PROTEGERSE SIGUE SIENDO FUNDAMENTAL

6 enero 2016

A pesar de los grandes avances en la lucha contra la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida, ocurridos durante la última década, relacionados particularmente con el desarrollo de nuevos y mejores medicamentos, así como la creciente eliminación de las barreras para el acceso de las personas infectadas a los mismos, la enfermedad sigue siendo un grave problema de salud en todo el mundo.

Antes de mencionar la situación actual de esta pandemia, es importante hacer algunas precisiones.

El VIH forma parte de un grupo de virus que no pueden crecer por fuera de un organismo vivo, pues dependen de ciertas células para multiplicarse, en especial de aquellas que hacen parte del sistema inmune, el cual protege al cuerpo contra las infecciones y el cáncer.

Cuando una persona entra en contacto con el virus (principalmente durante las relaciones sexuales penetrativas no protegidas) éste llega a la sangre y entra a unas células inmunes llamadas linfocitos CD4, para reproducirse en su interior, produciendo millones de nuevos virus, los cuales destruyen la célula infectada para volver a la sangre e invadir otras células y así el ciclo se repite una y otra vez. No obstante, como el cuerpo detecta la infección, comienza a combatirla y esto hace que rápidamente disminuya la cantidad de virus en la sangre, pero estos se refugian en ciertos órganos, en especial los ganglios linfáticos y allí continúan reproduciéndose, de modo que una vez adquirida la infección, incluso a pesar del tratamiento, dura para toda la vida y la persona infectada es VIH positiva (seropositiva).

Una característica importante de esta infección es que progresa muy lentamente, o sea, que deben pasar alrededor de 10 años para que el sistema inmune se deteriore lo suficiente como para que pierda su capacidad de combatir las infecciones. Es en este momento, cuando las personas infectadas empiezan a presentar infecciones poco comunes (oportunistas) y algunos tipos raros de cáncer, porque sus defensas están tan debilitadas que el cuerpo se hace más vulnerable a estas enfermedades, condición denominada Sida.

Según el más reciente informe del Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/Sida (ONUSIDA), dado a conocer como parte de los eventos mundiales a propósito del Día Mundial del Sida, que se conmemora el primero de diciembre de cada año desde 1988, en la actualidad 35,4 millones de personas están infectadas o tienen Sida, mientras que tan sólo en el año 2012 2,3 millones de personas adquirieron la infección y 1,6 millones fallecieron a consecuencia de enfermedades relacionadas con el Sida.

Ello significa que después de algunos años de buenas noticias, pues entre 2005 y 2010 el número de infectados y de muertos venían disminuyendo en cerca de 3% a 4% cada año, la enfermedad está resurgiendo en todo el mundo y lo que es más preocupante, en varios países han cambiado los grupos de riesgo.

De acuerdo con este informe, mientras que entre quienes eran considerados tradicionalmente como de mayor riesgo de adquirir la infección por VIH, es decir, hombres adultos que tienen sexo con hombres y trabajadores (as) sexuales, el número de casos de nuevos infectados y de muertos ha disminuido un 30%, en promedio, durante los últimos 10 años, tales indicadores están aumentando entre las mujeres y los adolescentes (de 12 a 19 años).

Así, entre 2002 y 2012 el número de adolescentes infectados aumentó 40%, pues el total de portadores en este grupo de edad pasó de 1,5 millones de a 2,3 millones, en tanto que el número de muertes se triplicó (de 30.000 a 107.000). De hecho, en 2012, una de cada siete nuevas infecciones ocurrió en adolescentes.

En cuanto a las mujeres, en 2001 representaban 35% del total mundial de infectados pero tal porcentaje aumentó a 52% para el año 2012, en gran medida debido al incremento en el número de casos entre mujeres con compañeros sexuales estables, que se ha registrado en la mayoría de países de América Latina y el Caribe, así como en algunas naciones de Europa Oriental y Asia. Esto tiene graves consecuencias pues está asociado tanto a un mayor contagio del VIH a través de relaciones heterosexuales, como a un incremento en el número de recién nacidos y bebés que pueden adquirir la infección a partir de las madres infectadas, tal como ocurrió en África, donde el aumento de las infecciones entre la población femenina llevó a una rápida expansión del VIH en la comunidad.

En Colombia, la proporción de mujeres infectadas ha aumentado de manera sostenida. Así, mientras que en 1995, por cada 10 hombres seropositivos había una mujer infectada, en 2010 la relación hombre: mujer fue de 7 a 3 y en 2011, según el informe UNGASS-Colombia 2012 del total de nuevas infecciones reportadas 72% correspondió a varones y 28% a mujeres, es decir que de cada 3 personas seropositivas 1 es una mujer en edad reproductiva (de 15 a 45 años).

Aunque es difícil establecer las razones del incremento del VIH-Sida en los últimos 2 años, un reciente pronunciamiento de ONUSIDA indica que puede deberse, al menos en parte, a un efecto contraproducente de los progresos en la lucha contra esta enfermedad, pues la amplia difusión de los beneficios del tratamiento actual está generando una falsa y generalizada sensación de seguridad, de tal manera que en muchos países viene disminuyendo el uso del preservativo y de otras medidas de sexo seguro; además, los adolescentes están iniciando la vida sexual cada vez a edades más tempranas y sin una información clara y precisa acerca de la importancia de la protección.

Por otra parte, durante muchos años las medidas educativas y de promoción del autocuidado se han encaminado casi exclusivamente a los grupos tradicionales de riesgo, de modo que hoy las mujeres con compañeros sexuales estables son particularmente vulnerables, más aún en aquellas sociedades donde la cultura estigmatiza a la homosexualidad y la bisexualidad masculinas, por lo que muchos hombres que tienen sexo con hombres ocultan esta situación a las mujeres y ellas no pueden ejercer su derecho a cuidarse.

Es indudable que en cuanto respecta al VIH/Sida protegerse no es una opción, sino una decisión de conciencia y amor por la vida.

COMPARTIR

CONTENIDO RELACIONADO

¿QUÉ DEBES SABER SOBRE EL LINFEDEMA?

VER MÁS

GLAUCOMA, QUÉ ES Y CÓMO TRATARLO

VER MÁS

COMENTARIOS FACEBOOK

Deja un comentario

0 votesA pesar de los grandes avances en la lucha contra la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida, ocurridos durante la última década, relacionados particularmente con el desarrollo de nuevos y mejores medicamentos, así como la creciente eliminación de las barreras para el acceso de las personas infectadas a los […]

Calificacion.
 
Summary