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PAUSAS ACTIVAS PARA UN VUELO LARGO

15 julio 2016

Cada año unos 1.600 millones de personas vuelan en avión. La necesidad de realizar vuelos es hoy más frecuente que nunca. Se viaja por negocios, por turismo o por placer. La realización de vuelos largos mayores a seis horas se ha asociado a problemas de la circulación venosa de las piernas (trombosis) y es lo que se conoce como el síndrome de la clase turista, término que surgió en la década de los noventa.

Tu circulación en los vuelos largos

La circulación de las piernas que regresa al corazón por las venas, necesita de la ayuda de los músculos de la pantorrilla que actúan como bombas de presión. Estar sentado durante largos periodos de tiempo en sillas con poco espacio para las piernas, representa un riesgo porque la ayuda auxiliar de la bomba muscular no se usa y la rodilla actúa como una bisagra entre la pierna y el muslo, impidiendo un retorno venoso adecuado.

Cuando esto ocurre, si tienes alguna predisposición, un trombo (coágulo que se desprende) puede:

- Obstruir el paso de la sangre en la vena produciendo dolor e inflamación.

- Viajar de las venas profundas al corazón, los pulmones o al cerebro, causando daños importantes para tu salud.

¿Estoy en riesgo?

 Si bien este síndrome se presenta con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años, cualquier persona tiene un riesgo relativo independiente de su edad. Sin embargo, se pueden seguir las siguientes recomendaciones de acuerdo a la edad y el tiempo de vuelo:

- Si eres una persona joven menor de 60 años sin antecedentes médicos y el vuelo dura hasta 6 horas: ejercicios e hidratación.

- Si eres una persona sana, mayor de 60 años y el vuelo dura más de 6 horas: ejercicios, hidratación y uso de medias de compresión, que serán recomendadas por tu médico.

- De cualquier edad con antecedentes de trombosis venosa profunda, obesidad, embarazadas, fumadores pesados, antecedentes de cirugías recientes: consulta con tu médico antes de viajar y toma medicamentos si él los receta.



¿Qué hacer?

- Hidrátate: solicita bebidas con frecuencia, preferiblemente no alcohólicas y bajas en azúcar.

- Viaja cómodo: viaja sin zapatos, con medias para mantener los pies calientes.

Estírate:

- Desabrocha el cinturón, permanece sentado y estírate de la punta de los dedos de los pies a la cabeza, alargando tu columna, brazos y piernas. Repite cuatro o cinco veces cada hora y media.

- Siéntate al borde de la silla, pies firmes en el piso. Arquea la columna como un gato, llevando primero el mentón al pecho y luego la frente apuntando al techo del avión. Repite 5 veces.

Movilízate:

- Siéntate al borde la silla y estira las piernas hacia atrás, incluye los dedos. Luego realiza el movimiento hacia adelante. También puedes cruzar las piernas como anudándolas, primero la derecha sobre la izquierda y luego la contraria. Repite 5 veces con cada pierna.

- Si tienes ocasión, párate en el pasillo, estira los brazos sobre la cabeza y dobla las rodillas hasta que los muslos se encuentren paralelos al suelo. Permanece unos segundos. Repite cinco veces.

- Cuando vas al baño, de pies, parado frente a la puerta, apóyate en ella, flexiona la pierna contraria al brazo de apoyo y tómala por detrás en el tobillo, estirando los músculos del muslo. Repite cinco veces con cada pierna.

- Camina en punta de pies por unos minutos.

¡Y  buen viaje!

 

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