USTED ESTÁ:

NUTRICIóN

COMPARTIR

APRENDIENDO A LEER ETIQUETAS NUTRICIONALES

15 julio 2016

Comer es una de las cosas más placenteras de nuestras vidas. No obstante, si no lo haces adecuadamente podrías generar un grave riesgo para tu salud. Los malos hábitos alimenticios pueden favorecer la aparición de enfermedades como la obesidad, la diabetes, la hipertensión y la osteoporosis, entre otros.

Adoptar una dieta balanceada es indispensable para seguir disfrutando sanamente de la vida. Una dieta balanceada incluye productos de los cinco grupos alimenticios (granos, vegetales, frutas, lácteos y carnes) que proporcionen nutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales) en cantidades adecuadas para la edad, la actividad física y la masa corporal de cada persona.

Al momento de la elección alimentaria, te recomendamos optar por productos naturales; sin embargo, muchas veces no están disponibles en esa presentación o para la receta que deseas, entonces es necesario en algunos casos incluir un producto procesado.

Todos los productos que hayan sido sometidos a algún tipo de procesamiento industrial deben contar con una etiqueta de información nutricional en su empaque. A continuación, te presentamos una breve explicación de cómo leer dichas etiquetas.

(Ver gráfica al final)

1. Busca en la parte superior de la etiqueta el tamaño de la porción. La porción es la cantidad del producto sobre la que el fabricante hace los cálculos nutricionales de la etiqueta, no indica la cantidad de producto que se recomienda consumir. Generalmente se registra en medidas caseras como tazas, y en gramos y mililitros.

2. Mira bien cuántas porciones tiene el empaque. Un paquete puede contener más de una.

3. Evalúa cuántas calorías por porción aporta el producto. No todas provienen de los azúcares o carbohidratos, también las grasas y las proteínas las suministran. De hecho, las grasas aportan más calorías por gramo que los azúcares.

4. Identifica la casilla de porcentaje de valor dietario (%VD), aquí se indica los aportes que cada porción del producto hace a la dieta por cada tipo de nutriente. Generalmente se expresa en gramos y porcentaje. Este porcentaje es basado en una dieta de 2.000 calorías o kilocalorías, que es lo recomendado para un hombre adulto joven sano, de aproximadamente 70 kilogramos de peso y con una actividad física moderada. Es posible que tus requerimientos nutricionales sean diferentes (por edad, género o condiciones de salud), por tanto, es necesario que recalcules el aporte porcentual.

En general, para todos los nutrientes, puedes considerar que porcentajes, de valor dietario, inferiores a 5% son un bajo contenido y superiores a 20% son un alto contenido. Esto te servirá como referencia para determinar qué productos consumir. Por ejemplo, si el médico te ha recomendado un ingesta baja de sodio y el porcentaje de este micronutriente en las papas fritas está por encima de 20%, ya sabrás que este producto no es para ti. Pero si tienes un yogurt con un contenido de fibra superior a 20% sabrás que podrá beneficiar tu digestión.

De igual manera, puedes usar el %VD para mantener un balance diario. Si consumiste un producto con alto contenido de un nutriente, en tu próxima ingesta preferirás un producto que tenga bajo contenido de dicho nutriente.

5. Limita el consumo de alimentos que tengan altos contenidos en grasas, grasas saturadas y sodio. Las grasas y el sodio favorecen la aparición de enfermedades como la hipertensión, la obesidad y la diabetes.

6. Prefiere alimentos que contengan estos nutrientes y micronutrientes: fibra, vitaminas, hierro y calcio. La fibra favorece la movilidad intestinal.

Busca siempre las etiquetas de los productos para conocer qué nutrientes estás recibiendo, cuáles le sirven a tu organismo y cuáles no te convienen.

COMPARTIR

CONTENIDO RELACIONADO

INCLUYE CLOROFILA EN TU ALIMENTACIÓN DIARIA

VER MÁS

ALTERNATIVAS SALUDABLES PARA LOS ANTOJOS DE LA NAVIDAD

VER MÁS

COMENTARIOS FACEBOOK

Deja un comentario

0 votesComer es una de las cosas más placenteras de nuestras vidas. No obstante, si no lo haces adecuadamente podrías generar un grave riesgo para tu salud. Los malos hábitos alimenticios pueden favorecer la aparición de enfermedades como la obesidad, la diabetes, la hipertensión y la osteoporosis, entre otros. Adoptar una dieta balanceada es indispensable […]

Calificacion.
 
Summary